El Grupo de Lesbianas Cogam organizó unos talleres el pasado día 27 de Enero, gracias a la colaboración de María López y Adela Holgado, integrantes de la Comunidad Asexual de España (ACEs).

El taller se inició dando una breve definición del concepto de asexualidad, que como bien explicó Adela,”la asexualidad es única y exclusivamente la falta de atracción sexual”. También introdujeron conceptos como la alosexualidad, para aludir a todas aquellas personas que sienten atracción con regularidad o la hemisexualidad, para referirse a las personas que necesitan un vínculo emocional para sentirse atraídas por otras.

Nos ayudaron a diferenciar entre cinco tipos de atracción diferentes: en primer lugar la atracción sexual, implica deseo sexual hacia la otra persona; atracción romántica, no significa necesariamente sentir atracción sexual hacia otra persona, puedes haberte enamorado de alguien sin necesidad de querer implicarte a nivel físico con él o ella; atracción estética, apreciar la apariencia de alguien, con o sin implicaciones sexuales; atracción sensual, supone el deseo de querer tener contacto físico con la otra persona pero sin una intención sexual; atracción de arrobamieto, deseo de tener una relación cercana, pero no romántica, con alguien específico. Amelia quiso hacer hincapié en el hecho de que todas ellas están jerarquizadas, “no se deberían jerarquizar estas atracciones según el índice sexual que conllevan cada una de ellas”.

ASEXUALIDAD

Sin duda uno de los momentos más emotivos y reveladores del taller fue cuando Amelia nos contó como llegó a conocerse íntegramente a nivel sexual y emocional, de que manera consiguió ponerle un nombre a eso que sentía, ”yo no supe que era asexual hasta que tenía 23 años. No le pude poner un nombre, tuve que preguntar Google. Investigando apareció otra chica que sentía lo que yo había estado experimentando durante tanto tiempo y supe que no estaba sola“. Después de su testimonio, María nos contó también su experiencia y como vivió ella su fase de frustración y angustia antes de darse cuenta de que era asexual, ”ir al médico y que te diagnostiquen algo que no es, es muy duro y muy frustrante”.

Una reflexión que hizo Amelia cuando la sesión estaba llegando a su fin hizo que nos percatáramos de prejuicios que inconscientemente teníamos, ”mi manera de sentir y de vivir va cambiando, quizás en dentro de un año o en unos meses me considero más cerca de  la asexualidad que de la alosexualidad, y eso no invalida lo que tú eras antes, que yo creo que eso pasa mucho con otro tipo de orientaciones: que tú te enamores de una mujer no invalida que mañana te enamores de un hombre, y que te hayas enamorado de un hombre no invalida tu relación anterior, yo creo que todo en la vida es un río que fluctúa donde lo importante es sentirnos a gusto con nosotros mismos“.

Un taller muy interesante que anima a conocerse a uno mismo y a investigar sobre los diferentes tipos de sexualidad más allá de los esquemas normativos, derribando prejuicios y conceptos preestablecidos respecto a la orientación sexual y su espectro.

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