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En el último mes hemos estado a punto de presenciar el fin de la primera librería de temática LGBT del madrileño barrio de Chueca. Pero gracias a la movilización de sus clientes mediante crowdfunding les posibilita continuar un año más. Berkana se ha salvado, pero también se ha salvado la literatura que alberga.

Esta librería abrió sus puertas hace  23 años para dar cabida a libros de ensayo, poesía y narrativa dirigidos a un público de gays y lesbianas que por aquel 1993 no encontraba. Mili Hernández y Mar de Griñó abren sus puertas a diario.

Viajaron en los años 80 a EEUU y Reino Unido y encontraron libros para solventar un montón de dudas por aquel entonces. Surgió entonces esta librería. En esta segunda década del siglo XXI han cambiado mucho. Este emplazamiento de Cueca se ha convertido en un espacio funcional para la comunidad en España. En la época Chueca no es el barrio que conocemos hoy en día, lleno de droga y poca gente se animaba a montar un negocio en la zona. Aún no se había conformado como un barrio ejemplo de diversidad y ciudad cosmopolita, a excepción de un par de bares.

Su época dorada corresponde con la década pasada, muy en paralelo con la conquista de derechos y visibilidad de la comunidad.

Gracias a la demanda que recibieron, nació la editoral Egales. Surgieron nuevos escritores más allá de los clásicos como Mendicutti, Pombo, Moix, Villeva, Alas Clarín, Woolf o Tusquets. Los clientes demandaban libros para sentirse entendidos y solventar sus dudas, finales felices. Al fin y al cabo, los libros salvan vidas.

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